viernes, 22 de noviembre de 2019

Flora y Fauna

Flora y Fauna de Alemania

Flora

El rápido crecimiento de las coníferas (pino, abeto y alerce) ha cambiado en los últimos 100 años el panorama forestal de Alemania al sustituir en gran parte a los árboles de hoja caduca.
El roble, considerado como árbol simbólico de Alemania está en decadencia, por su crecimiento lento, y sólo en los montes del Spessart se conservan restos importantes de los primitivos robledales. No obstante, todavía abundan los bosques de hayas, abedules y alisos en muchas partes del país.
Aproximadamente un tercio de los bosques son propiedad del Estado, un sexto pertenece a ciudades o condados, la mitad es propiedad privada y el resto pertenece a diversas asociaciones.
Los bosques de Alemania, que eran de los mejores del mundo, han sufrido mucho después de la II Guerra Mundial por las devastaciones, ya que, al faltar el combustible, los alemanes hicieron grandes talas.
Todas las carreteras importantes de Alemania, salvo las autopistas, están bordeadas de árboles, en su mayor parte frutales (manzanos, cerezos, nogales o castaños). El Estado o el Municipio venden estos frutos por subasta.
Los álamos predominan en las carreteras renanas; en las zonas de clima riguroso hay olmos, fresnos y tilos. Fuera de los bosques los árboles preferidos son los tilos y apenas existe una plaza que carezca de ellos. El límite forestal está a 997 m de altitud en el N de Alemania y a unos 1300 en el S, excepto en los Alpes bávaros, en los que sube a cerca de los 1800 metros.
Las plantas y hierbas de Alemania son, en general, las mismas que en otras partes de Europa central. Hay aproximadamente unas 2500 especies de plantas que poseen flor.
Los árboles frutales son manzanos, cerezos, perales, ciruelos y nogales, y en las zonas más cálidas del país abundan también los castaños, melocotoneros y albaricoqueros. La vid también crece con facilidad, en especial en el valle del Rin y sus afluentes.

Fauna



Los animales pertenecen principalmente a la fauna forestal, como zorros, tejón, visón, castor, alce, corzo, ciervo común y jabalí. Las fieras, como el oso, lobo, lince y gato montés, están extinguidas y el águila próxima a desaparecer. Las liebres, muy abundantes en los campos, constituyen la caza preferida.